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¿Qué secciones debe tener mi curriculum vitae?

¿Qué secciones debe tener mi curriculum vitae?

Vale, ya tenemos decididos los trabajos para los que queremos presentar nuestra candidatura. Ahora es la hora de sentarnos a redactar y diseñar nuestro curriculum pero, para ello, no solo basta con tener un diseño atractivo y llamativo como el de cualquiera de las plantillas y modelos de curriculum vitae que te ofrecemos en nuestra web. Necesitas, además, un contenido que esté en consonancia con tu personalidad y que además resalte o destaque lo mejor de ti.

 

 

¿Cúal es el formato de curriculum ideal?

 

Esta pregunta tiene mucha trampa. Sentimos decirte que no existe una fórmula mágica que te consiga el trabajo de tu vida. Podemos pensar que existe la combinación de factores ideal para conseguirte el trabajo de tu vida.

A nosotros nos gusta pensar en un curriculum y en su redacción como en una novela. Sí, de esas que nos enganchan tanto. Pero, ¿por qué nos enganchan? ¿Qué tienen estas novelas que nos hacen querer seguir leyendo? Pues el secreto, además de una buena trama, es respetar los estándares de narración, es decir, que el texto tenga una introducción, un nudo y un colofón final o desenlace.

Así pues, a la hora de redactar el CV, pensemos en estas tres secciones:

👉 Introducción

👉 Nudo o Desarrollo

👉 Desenlace o final

 

Introducción

La introducción de un curriculum vitae debe servir para poner a la persona que nos está evaluando en contexto. Debe conseguir el doble efecto de, despertar su curiosidad y presentar objetivamente los datos del candidato.

En este sentido, para empezar deberíamos pensar en una pequeña presentación de nosotros mismos de dos maneras, objetiva y subjetiva. Además, esta sección es mejor dividirla en dos secciones:

👉 Una sección más objetiva con nuestros datos personales para que la persona a cargo de la revisión del curriculum sepa cosas básicas de nosotros como de dónde somos, donde vivimos, etc.

👉 Una sección más subjetiva en la que vamos a describirnos tal y como nos vemos nosotros. Esta sección es realmente importante para mantener la atención de quién esté leyendo nuestro curriculum. Debemos pensar en lo que resulta único de nosotros y nuestra personalidad. Por ejemplo, no es demasiado relevante que seamos apasionados del fútbol o seamos fans de un equipo u otro, sin embargo, podríamos decir que a través de la práctica de deportes colectivos, hemos desarrollado una especial habilidad para jugar en equipo.

Nos atreveríamos a decir que esta sección, la introducción es el motivo por el que la mayoría de candidatos son descartados. Ya sea por la ausencia de esta sección o por la falta de cuidado al redactarla, esta sección suele convertirse el un fácil motivo de criba de candidatos.

 

Desarrollo o Nudo del curriculum Vitae

 

Como en las novelas, el desarrollo o nudo de un curriculum tiene la función de contar la historia principal, llevarnos siguiendo un nudo argumental por los entresijos más o menos complejos de nuestra historia.

Bien, aquí tenemos un gran margen de maniobra ya que podemos pensar en nuestra historia vital desde muchísimos ángulos y perspectivas. Las personas que no tengan un gran recorrido laboral o, por ejemplo acaben de terminar los estudios, deberían centrar su historia en los logros conseguidos en su etapa estudiantil.

Por el contrario, si contamos con gran experiencia laboral pero no tenemos unos estudios anteriores, la composición del desarrollo de nuestro curriculum debería centrarse en destacar nuestra vida laboral.

Por supuesto, cuando hablamos de destacar o resaltar alguna de las dos partes principales que componen tradicionalmente el desarrollo de un curriculum vitae, podemos pensar en millones de variaciones ya que cuando hablamos de estudios, no nos referimos solamente a estudios académicos, si no que podemos estar refiriéndonos a cursos que hemos realizado por nuestra cuenta y que estén relacionados con el puesto de trabajo para el que estamos mandando la solicitud.

En este apartado deberíamos especificar también nuestros conocimientos en idiomas, software o todas aquellas características que consideremos destacadas. Últimamente, los encargados de tomar las decisiones para cubrir un empleo tienden a considerar muy positivamente la inclusión de lo que se denomina en inglés “soft skills”, que no son más que un conjunto de aptitudes que no se adquieren en los estudios académicos pero que definen claramente la manera de reaccionar de una persona ante situaciones reales de la vida laboral. Por ejemplo, este tipo de aptitudes son “resolución de problemas”, “capacidad de habla en público”, “don de gentes”.

 

Final o Desenlace

Como os podéis imaginar, el final o desenlace debería cumplir el objetivo de dejar satisfecho al lector. Producirle algún tipo de emoción. En el caso de la redacción de un curriculum, buscamos dejar un buen sabor de boca en la persona que esté leyendo nuestro curriculum y por lo tanto es una muy buena idea terminar usando secciones que destaquen nuestros hobbies y pasiones. Es decir, lo que hacemos fuera del trabajo.

Este apartado de hobbies, tiene como objetivo conectar con el interlocutor, encontrar de alguna manera una conexión neurológica que le haga empatizar con nosotros y dé el siguiente paso de poner nuestro curriculum en la bandeja de candidatos seleccionados para la entrevista.

 

¿Qué te parece esta estructura? ¿Tienes una idea mejor? Déjanos tus comentarios más abajo.

 

 

 

 

 

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